31 de diciembre de 2004



El idioma se derrite en metáforas,
se mezcla con el sentido de un glaciar
que ya no tiene sentido, sólo es.


Palabras marchitas cuelgan del silencio,
se aferran a la esperanza del idioma invisible


Las huellas que trascienden

En tiempos de cólera cuando el mundo parece destruir su núcleo con miradas estériles , ahí surge la flor mas dichosa ( la de la invitación a recrear el símbolo)

Cuando las cascadas están estancadas veo que el río de Siddhartha se compara con el gato de Alicia. ¿En cuanto al árbol? Sólo sigue ofreciendo su presencia:inmóvil, eterno viajero

En cuanto a los círculos sólo son parte del bardo
Un caos ordenado con fragancia de consuelos y culpas


BASTA PARA MI, BASTA PARA TODOS!