Déjà vu: Un sentimiento ambulatorio
Sigo sin entender por que vuelve a esta orilla, por que prueba de comer esta arena lejos de su compinche. En cada cuadra busca la limosna del trasnochado, del vendedor de ilusiones, del agitador de ideas. Un circo sin pan ni visión de acero. Un olfato único que desnuda la percepción del espectador. Y así queda, sin mas, en la orilla de la orilla, en la mirada ajena y en el silencio complice del silencio. El cielo confabula una vez mas para disimular el arte del desesperanzado. Orilla. Silencio. Déjà vu.
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