y la calle empezo a ser una caricia entre dos manos que tocaban el borde del otro, era una construccion del cielo en mis manos que jugaban a moldear nuestras comisuras. su mirada era un puente entre mis ganas y las suyas, viendo como se entretejian las ramas de aquel arbol, las lenguas encontrando su lugar en el placer exacto. las palabras quedan demas en el magico lenguaje de las miradas.
BASTA PARA MI, BASTA PARA TODOS!
1 comentario:
Conexión.
Ya un año sin palabras..
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