inhalo el cielo, el mar, los árboles,
aquella estrella, un pedazo de montaña,
ese arroyo, la piedra.
respiro, me tomo, te tomo, nos tomo. Nos respiro.
En mi se va acomodando el mundo.
¿Y que si en cada bocanada
respiro un brote de vida?
¿Y que si en cada bocanada me llevo jazmines al alma?
Siento la tierra entre mis pies,
mis dedos juegan a sentir lo que hay más allá,
ese lugar donde esperan las semillas.
cae la lluvia, toca mi piel y sigue de largo para ser barro,
calmar la sed de mi tierra.
la luz entra y mi latido de plumas blancas se despliega.
Allá y acá: todo.
El circulo que es cielo. El ave que late dentro de mio.
Es hora del fuego.
1 comentario:
Martu quiero leer esto en un libro impreso! Es demasiado lindo para quedar sólo en un blog.
Gracias por compartir tu poesía intensa!!
Publicar un comentario