20 de septiembre de 2014


El equinoccio se avecina y el ruido de las flores luchando por parir se escucha en la noche estrellada. 
Achina los ojos, sopla sus manos eliminando los fantasmas que habitan en la memoria. Reza cerrando los ojos y sopla un polvo rosa que saca de su bolsito de cuero. Las plumas danzan en ese baile circular de su cabeza. Sus ojos marrones brillantes son vida y me aferro. Adentrarme, disolver con mi propio fuego.


Procura que todo lo que digas salga de tu corazón.





No hay comentarios.:

BASTA PARA MI, BASTA PARA TODOS!